Un lugar para hablar de libros a fondo, sin miedo a contar nada que no sepas. Si ya estás aquí, es que vienes leído de casa.
sábado, 15 de septiembre de 2012
La noche de los tiempos
viernes, 17 de agosto de 2012
Hugo y yo
Este post nace con un doble propósito: copiar a ND en lo de contar el pasado lector y probar Blogsy, una app para el iPad con bastante buena pinta y a la que se supone que blogger no odia.
Yo fui una niña lectora, con menos de dos años pedía MI cuento por las noches (La historia de una nube que era amiga de una niña), con poco más de tres me pasé todo un verano diciendo "sabes que voy a ir al cole y voy a aprender a leer solita??" y a los cuatro dejé muerta a mi madre...íbamos las dos por la calle y yo leía en alto todos los rótulos, zapatería, simago...todo fácil hasta que le dije "ahí pone offfffftalmólogo", y lo flipó, "pero es que de verdad sabes leer?" y yo, muy enfadada "pero si te lo estoy diciendo..." el resto de la tarde la pasé leyendo en alto ante unos padres orgullosos de su primogénita.
Desde entonces siempre he leído, sin parar, con épocas más o menos intensas, pero nunca ha habido sequía. Me obligaban a comprar libros de uno en uno y volvía de las vacaciones con medio millón de libros..."pero, Bich, déjate alguno que te haya gustado menos", "a ver, mamá, me gustan TODOS"
He pasado por todas las fases: los Cinco, los Siete Secretos, Puck, Barco de Vapor, Celia (lo más grande, las niñas de ahora tienen libros de Celia??), Torres de Malory y las Gemelas de Santa Clara, Cruzada en jeans y La vida sale al encuentro...Agatha Christie, Tom Clancy, espías y asesinos...Steinbeck, El pájaro espinoy García Márquez...he leido de todo y siempre me ha gustado leer.
Pero sobre todo, soy la lectora que soy por mis padres: en mi casa siempre he visto leer, me han leído cuentos, jamás me han dicho no a comprarme un cuento o a llevarme a la biblioteca. Ni me han regañado mucho por quedarme leyendo hasta las mil en días de cole. El peor castigo posible era dejarme sin leer, y si se me desencuadernaba un libro teníamos llorera monumental.
Por eso me ha gustado Hugo, porque es un libro que se puede (casi se debe, seguro que mejora mucho la experiencia lectora) leer con niños, que te cuenten los dibujos, qué les parece, si les gusta Hugo o si les parece un poquito bobo, qué creen que va a pasar luego y si quieren ver alguna de esas pelis tan antiguas, o alguna otra menos antigua...porque el cine y la literatura siempre van de la mano.
Y sobre todo, ya lo dije en mi guarri-reseña, porque tanto el cine como la lectura nos invitan a soñar y de vez en cuando está muy bien que nos recuerden eso tan cursi de que estamos hechos de polvo de estrellas. Así que, tres lectores y medio de este blog, coged a vuestro niño interior, leed con él La invención de Hugo Cabret y luego haced palomitas para ver Los Goonies...pasaréis una tarde estupenda.
jueves, 16 de agosto de 2012
Sobre Hugo, sobre mí y por qué me ha gustado
Ahí estoy de acuerdo, no tiene todas las partes pulidas y encajadas entre sí, pero sí que engancha y yo me lo he leído muy a gusto. A lo mejor pensaba inconscientemente en dejárselo o leérselo a mis hijos. No sé. Ya he contado en mi otro blog que a mí lo que me toca en la fibra sensible no son las desgracias, sino las alegrías. Por ejemplo, cuando en Mulan llega el final de la película y vuelve a casa y le entrega a su padre el medallón del emperador y la espada de Shang Yu para honrar a la familia y su padre le dice que el mayor honor es tenerla a ella como hija... puff, ahí se me saltan los lagrimones.
Y algo así me pasa aquí. Hugo es un niño sin infancia. Un niño que no ha tenido suerte en la vida y que intenta encontrar una salida a través de un supuesto mensaje oculto en el autómata. Esa búsqueda le lleva a encontrar una infancia y un amor que no tuvo. Se convierte en mago, consigue una familia que lo adopta, se siente feliz e integrado y supongo que esa es la parte que me reblandece un poquito. No puedo evitarlo.
Y también está la parte sobre el inicio del cine y como Méliès lo transformó en una nueva manera de contar historias. Hasta entonces eran imágenes sin ilación. Trenes entrando en la estación, trabajadores saliendo de la fábrica y cosas así. Méliès trabajó vendiendo caramelos en la estación de Montparnasse como cuenta el libro, olvidado del mundo.
Otra parte que puede influir es que yo no leí nada ni de niño ni de adolescente. Nada aparte de tebeos de Mortadelo y Filemón y Astérix. Cuento un poco de eso aquí. Y quizá es un déficit de lecturas juveniles que tengo que quitarme de alguna manera. Nunca he leído un libro juvenil aparte de la Historia Interminable o Momo o Fray Perico y su borrico o el Pirata Garrapata. Nunca tuve que leer un libro en el colegio hasta COU. Solamente leímos El Camino de Delibes en primero o segundo de BUP. Así que es posible que haya libros juveniles que sean mucho mejores que este, pero yo no los he leído. Mea culpa. Así que algo de búsqueda y descubrimiento o vuelta a una infancia inexistente sí que tiene este leer novelas infantiles. Hoy mismo me he comprado este libro en Amazon. Tranquilas que no os lo haré leer en el club de lectura!
Bueno, al final me he ido por los cerros de Úbeda (guiño traído por los pelos respecto a Muñoz Molina, no, no me matéis), pero así lo voy a dejar. Intentaré de nuevo hablar del libro en vez de hablar de mí. A ver si sale...

miércoles, 15 de agosto de 2012
La invención de Hugo Cabret
Un críptico dibujo, un valioso cuaderno de notas, una llave robada, un autómata y un mensaje oculto del difundo padre de Hugo son algunas de las claves de un intrincado misterio.Desde hoy, y hasta el próximo 15 de septiembre el libro en cuyo vericuetos nos vamos a internar, y te animamos a que nos acompañes, es La invención de Hugo Cabret del autor Brian Selznick que se inspiró para escribir, según él mismo nos cuenta, en un libro que:
contaba la verdadera historia de unos complejos autómatas a cuerda que fueron donados a un museo de París. La colección fue abandonada en un ático destartalado y, eventualmente, se tiró a la basura. Me imaginé a un chico encontrándose con máquinas rotas y oxidadas y, en ese preciso instante, nacieron Hugo y su historia.
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lunes, 6 de agosto de 2012
Algunos comentarios kafkianos sobre DFW comentando a Kafka
Algo que a mí me frustra rotundamente cuando estoy intentando leer a Kafka ante estudiantes universitarios es que me resulta casi imposible hacerles ver que Kafka es gracioso.
Lo que afirmo es que la gracia de Kafka se basa en una especie de literalización radical de verdades que solemos tratar en forma de metáforas.
viernes, 27 de julio de 2012
CÓMO TRACY AUSTIN ME ROMPIO EL CORAZÓN
martes, 24 de julio de 2012
Arriba, Simba
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| Iba a poner una foto de McCain, pero DFW es más mono |










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